lunes, 2 de febrero de 2009

2009/02/01

LIGA SEGUNDA DIVISIÓN B. GRUPO III.

JORNADA 23

ESTADIO BALEAR

ATLÉTICO BALEARES-BARCELONA B: 3-2

ATLÉTICO BALEARES: Emilio, Fran, Óscar, Viale, Rodri (cap.), Lucas, Pablo (Núñez, min. 52), Dopico, Toni Coll (Rubio, min. 81), Ernesto y Armada (Aarón Bueno, min. 52). SUPLENTES: Villalba (ps), Cruz.

BARCELONA B: Rubén Miño, Córcoles, Joni López, Héctor Verdes, Fontas, Xavi Torres (Longas, min. 73), Pedro, Víctor Sánchez (Goran Maric, min. 80), Thiago, Víctor Vázquez (Nolito, min. 81) y Jeffrén. SUPLENTES: Rueda, Oier (ps).

ÁRBITRO: Alfredo Sánchez Ramos (colegio tinerfeño).

AMARILLAS: Ernesto (min. 14), Lucas (min. 30), Rodri (min. 40), Núñez (min. 79); Víctor Vázquez (min. 30), Héctor Verdes (min. 49).

ROJAS: Nolito (min. 89).

GOLES: 1-0: Lucas (min. 4); 1-1: Pedro (min. 11); 1-2: Pedro (min. 35); 2-2: Rodri (min. 53); 3-2: Aarón Bueno (min. 72).

VICTORIA PARA LA ESPERANZA

Tras una primera parte blaugrana, el Atlético Baleares le da la vuelta a la tortilla y logra una victoria vital

La victoria de esta mañana era más necesaria que nunca. El mercado de invierno ya se ha cerrado y el Atlético Baleares va a afrontar lo que queda de competición con una plantilla prácticamente nueva. El equipo montado a principios de temporada se iba directo a tercera división y no había más remedio que traer caras nuevas con la esperanza de que dieran un cambio de rumbo radical.

El partido de hoy ha tenido dos caras totalmente opuestas: una primera parte absolutamente dominada por el conjunto culé que hubiera podido acabar con el marcador sentenciado a su favor y, por el contrario, un segundo período en el que, tras fallar una clamorosa ocasión de gol, el conjunto azulgrana ha visto cómo el Atlético Baleares le iba comiendo el terreno a base de mejorar su posición en el campo, de presionar mucho mejor al rival y de aprovechar las pocas oportunidades que ha tenido.

Hoy se ha vuelto a cumplir una de las máximas que tiene el mundo del fútbol: cuando perdonas, acabas pagándolo. Eso es lo que le ha pasado hoy al Barcelona B. El cuadro blaugrana hace un fútbol de seda, de toque exquisito, tiene jugadores con un grandísimo futuro pero con clase no basta para ganar sino que hay que poner agresividad, coraje y un par de bemoles. Y eso es lo que le ha puesto el Atlético Baleares en la segunda parte. Sobre todo tras la salida al campo de un jugador que para mí ha sido clave en la reacción balearica: Núñez. Ha reactivado el centro del campo, ha estado en todos los sitios y ha puesto aquello que el equipo necesitaba: calidad en el centro del terreno.

El partido ha empezado con toque y más toque por parte visitante, demostrando una gran calidad en todo su centro del campo.

Pero pronto, en el minuto 4, ha llegado el primer tanto local. Saque de esquina lanzado desde la izquierda, Ernesto cabecea, el portero rechaza como puede y Lucas, en el segundo palo, remacha a la red. El público, bastante numeroso, ha vibrado con el tanto del gran Lucas Pou, el pistolero más rápido de la ciudad, el hombre que lleva la palabra gol grabada a fuego en la frente.

Sólo dos minutos más tarde, en el 6, es de nuevo Lucas quien se marcha de Córcoles con gran verticalidad y se planta en el área pero su centro acaba en corner.

De todos modos, el juego lo dominaba completamente el Barcelona B. Ya en el minuto 9, Pedro (no sé qué hace Hleb quitándole el puesto a este chico en el Barcelona) manda el primer aviso con un peligroso disparo que Emilio ha detenido.

Paradojas del fútbol: a pesar de tanto dominar el balón el primer tanto culé ha llegado tras un rapidísimo contragolpe. Corría el minuto 11 cuando Víctor Vázquez mete un balón profundo hacia la derecha para que Jeffrén corra, llegue frente al lateral del área y, con el exterior del pie, meta un pase letal hacia el segundo palo donde Pedro se ha adelantado a Óscar para cabecear a la red. Empate y el público que se resignaba.

A continuación, en el minuto 12, la cruceta del marco defendido por Rubén Miño ha sido percutida por un balonazo de Rodri ejecutando una falta a pocos metros de la frontal.

El primer tiempo que se ha marcado Pedro ha sido para enmarcar con su tremenda movilidad, su habilidad para el recorte y su peligrosidad. En el minuto 16 ya ha estado a punto de marcar pero su disparo se ha marchado lamiendo el palo. Con el Baleares privado del balón y corriendo en un esfuerzo tremendo para tapar todos los huecos, ha llegado en el minuto 22 una clarísima ocasión de gol para el Barça B tras una pifia de Emilio al golpear mal el balón con el pie. Víctor Vázquez no ha sabido aprovechar la ocasión y ha perdonado una clarísima oportunidad de gol.

En el minuto 35, justo tras una jugada en la que Toni Coll había acabado disparando para que Rubén detuviera sin problemas, ha llegado el segundo gol azulgrana. Es Víctor Vázquez quien centra desde el lateral del área por la derecha, Emilio vuelve a pifiarla al escapársele el balón y el regalo lo aprovecha Pedro para meter la pelota en la portería.

Antes del descanso hemos podido ver un disparo de Toni Coll que se ha marchado a corner (min. 40) y una actuación prodigiosa de Emilio al meter un guante milagroso para sacar un remate de cabeza que se colaba por la escuadra (min. 45).

Un espectador sentado frente a mí en la tribuna ha exclamado: “no hay más cera que la que arde” y mi compañero de tantas crónicas y partidos, Cundo, me decía “no hay nada que hacer”. Pero yo le he contestado “en fútbol las cosas pueden cambiar en cualquier momento y queda mucho partido”. Y así ha sido.

El segundo tiempo ha comenzado como había acabado el primero, con el Barcelona B teniendo el balón. Y hemos llegado a la jugada clave del partido en el minuto 51. Gran jugada de contragolpe llevada por Jeffrén por la banda izquierda con un gran pase hacia el lado contrario donde Pedro, totalmente solo frente a Emilio, ha enviado el balón fuera. ¡Increíble ocasión fallada!

Tras esta jugada ha llegado otro momento clave del choque en el minuto 52: la entrada en el campo de Núñez. El canario le ha lavado la cara al centro del campo blanquiazul, ha demostrado saber lo que hacer con el balón en los pies y su hiperactividad le ha sabido como gloria al Atlético Baleares. Ha hecho jugar a sus compañeros y, por ejemplo, Dopico se lo ha agradecido muchísimo por la derecha.

En plena depresión tras la ocasión fallada por Pedro, el Barça B ha recibido un mazazo casi acto seguido con el penalti que le han pitado por mano en el minuto 53. La pena máxima la ha lanzado Aarón, rasa y floja a la derecha de Rubén que ha parado el balón pero el árbitro, a instancias del juez de línea, ha ordenado repetir el lanzamiento. Esta vez ha sido Rodri quien lo ha ejecutado pero Rubén ha logrado rechazar el balón que le ha vuelto a Rodri para que remachara a la red. Gran alegría entre el público y el empate en el marcador.

El partido ahora ya era otro, al Barça B le duraba cada vez menos la pelota en los pies, el Atlético Baleares tenía cada vez más presencia en el juego y, aunque los blanquiazules no creaban peligro, ya habían logrado algo muy importante como era desactivar el juego de su rival. Y el Barcelona B, cuando no tiene el balón, es un equipo endeble. Con una presión cada vez mayor, con una mejor colocación en el terreno de juego que permitía a los blanquiazules robar la pelota constantemente, el Atlético Baleares ha pasado a controlar el partido. Con un superactivo Fran Grima, con Dopico muy metido en el juego y con Núñez como maestro de ceremonias, el cuadro blanquiazul ha logrado la victoria.

El tanto del triunfo ha sido un gran gol. Una muy buena jugada engarzada desde el centro del campo que ha acabado con un buen servicio en profundidad hacia Aarón Bueno quien, penetrando por la derecha del área, ha disparado raso a la derecha de Rubén Miño en su salida desesperada. Gran gol. El Estadio Balear ha vibrado como en las grandes ocasiones. Era el gol de la esperanza. Era el minuto 72 y ahora era cuestión de amarrar el triunfo.

Y el Atlético Baleares no ha pasado ninguna angustia en lo que ha quedado de partido. Aunque Luis Enrique lo ha intentado metiendo a tres hombres de refresco pero no ha servido para nada. El partido estaba totalmente controlado por el Atlético Baleares que tenía maniatado a su rival.

En el minuto 89, el recién ingresado en el campo Nolito ha sido expulsado tras un roce con Ernesto. Era la clara demostración de que el filial blaugrana estaba totalmente fuera del partido. Incluso el Atlético Baleares ha estado a punto de marcar de nuevo en el tiempo de descuento cuando Rubio ha disparado pero el balón ha salido ligeramente desviado.

Así ha acabado este partido que ha supuesto una gran alegría para toda la afición blanquiazul. Es la victoria de la esperanza. Quedan muchos partidos. El Atlético Baleares tiene muchos partidos todavía por delante y la salvación está al alcance de la mano. Dios quiera que sea así y nuestro querido Atlético Baleares logre mantener la categoría.

Javier Palao.