1ª ELIMINATORIA ASCENSO SEGUNDA B. IDA
SAN GREGORIO
UNIVERSIDAD DE OVIEDO-ATLÉTICO BALEARES: 1-1
UNIVERSIDAD DE OVIEDO: Chema, Quinos, Adolfo, Jorge Ordóñez (Jaime Cuesta, min. 5, Jorge Martínez, Diego López, Roberto, Xose, Juan Sánchez, Tomás Hervás y Pevida (Cabal, min. 66). SUPLENTES: Miguel, Neftalí (ps), Juan Simón.
ATLÉTICO BALEARES: Juan Cuesta, Juan Martín “Rubio”, Pablo García, Esteban Muñoz, Juan Ramón Rodríguez, Antonio Fuentes (Santos Maestre, min. 60), Javier López, Fernando Ramón, Ismael Vilaboa (Óscar Navarro, min. 81), Juan Alberto Ramón y Lucas Pou (Juan José Prior, min. 66). SUPLENTES: Josep López (ps) y Javier Herráiz.
ÁRBITRO: Vidal Araujo (Pontevedra) (desastroso). Auxiliado por García Parada y por Castiñeiro Hucha.
AMARILLAS: Jorge Ordóñez (min. 9), Cabal (min. 69); Rubio (min. 48 y 77), Lucas (min. 49).
GOLES: 0-1: Ramón (min. 16); 1-1: Tomás Hervás (p) (min. 78)
LAS ESPADAS, EN TODO LO ALTO
El Atlético Baleares no supo mantener su ventaja y pudo acabar perdiendo con Vidal Araujo de protagonista
El partido del domingo pasado era el primero que veía fuera de las Islas al Atlético Baleares y he tenido la fortuna de hacerlo acompañado por mis amigos con los que he pasado un fin de semana inolvidable.
Era el comienzo de las emociones fuertes. El ascenso, tan soñado, pasaba por este coqueto campo de San Gregorio, en pleno corazón de Oviedo.
El día anterior había llovido a cántaros sobre la capital del Principado (ciudad preciosa de la que me llevo un recuerdo inmejorable al igual que de sus alrededores). Pero en la mañana del domingo el cielo aparecía bastante despejado y el sol brillaba en el cielo azul.
En lo deportivo, destacaba la ausencia de Bueno en la convocatoria. También se quedaron en Palma Bordoy, Lliteras y Toni Martí.
El campo de San Gregorio presentaba un césped bien cuidado, aunque el terreno de juego no estaba perfectamente plano y eso hacía que el balón botara a veces de forma irregular. En cuanto a sus dimensiones, me parece algo corto. El precio de la entrada, 10 €.
El partido ha comenzado con muchos nervios en ambos equipos. Las pérdidas de balón por parte de ambos eran constantes. El Atlético Baleares, sin encerrarse, jugaba de tú a tú a su rival. El peligro balearico quedaba en manos de Ramón en la posición de segundo punta (extraordinario partido el suyo hasta que fue cambiado de ubicación por Cazorla tras la salida de Lucas del campo) y de Lucas en la de hombre más adelantado.
Conforme pasaban los minutos, el Uni iba dejando claro que no tenía las ideas nada claras. Con la banda derecha inutilizada, todo su juego de ataque se canalizaba por la izquierda. El único jugador local que cuando tocaba la pelota dejaba muestra de su gran clase era Tomás: su toque de balón y su facilidad para el pase siguen inalteradas.
El Atlético Baleares, a la primera que ha tenido, se ha avanzado en el marcador en el minuto 16. Una jugada que Javi López ha llevado por el centro ha acabado con un balón rebotado que ha caído a los pies de Ramón quien, sin pensárselo, desde la frontal del área escorado ligeramente a la derecha, ha conectado un zapatazo raso y cruzado que ha superado la estirada de Chema para meterse en la portería ovetense. El tanto ha sido celebrado con gran alegría por la afición balearica desplazada a Oviedo. La cosa empezaba muy bien.
La reacción del Uni no se ha hecho esperar y, en el minuto 17, una jugada llevada por la izquierda ha acabado con un disparo que Cuesta ha mandado a corner bien situado en el primer palo. Dicho corner ha generado una situación muy peligrosa para los blanquiazules ya que Xose, recogiendo un rebote, ha rematado a la altura del punto de penalti a la media vuelta y el balón ha percutido en la parte exterior del poste derecho del marco defendido por Cuesta. Más de un aficionado balearico estaba blanco como la pared tras ver cómo la pelota golpeaba en la madera.
El factótum del Uni se llama Tomás. El ex sportinguista se ha movido por toda la línea de tres cuartos aunque preferentemente por la izquierda. En el minuto 24 ha lanzado una falta desde la derecha y Cuesta se ha lucido metiendo una buena mano justo debajo del larguero para enviar el balón a corner.
El Atlético Baleares, tras el gol, ha retrasado algo sus líneas y sólo en jugadas esporádicas pisaba el campo rival. Además, su repliegue no era correcto porque Tomás recibía siempre el balón con bastante comodidad.
Comandados por Fuentes, los blanquiazules han vuelto a disparar a puerta en el minuto 28. Un avance fulgurante de Fuentes por la derecha ha acabado con un centro hacia atrás para que Nando, a la altura de la frontal del área, disparase alto. Lástima porque la jugada había sido excelente.
El Uni, sin ideas, recurría con demasiada frecuencia a colgar balones a la olla que eran despejados sin problemas por los defensas.
Ni que decir tiene que Ramón, a todo esto, se estaba marcando un partidazo. Su actividad frenética, buscando siempre el balón, vaciándose en la recuperación, abriendo huecos en la defensa local, merece un sobresaliente.
El dominio, tanto territorial como del balón, correspondía al Uni pero sin ideas y, sobre todo, sin peligro. En el minuto 35 un disparo lejano de Roberto desde la derecha lo ha detenido Cuesta sin apuros.
En el minuto 39, Fuentes, por individualista, ha acabado disparando desviado tras un vertiginoso contragolpe llevado por la derecha cuando tenía a dos compañeros esperando su centro.
El Uni continuaba atacando sólo por la izquierda y, en el minuto 41, un centro desde la izquierda es detenido por Cuesta, muy atento, en el primer palo.
El primer tiempo ya agonizaba cuando Fuentes, en el minuto 42, tras una filigrana con la que ha dejado a dos rivales con un palmo de narices, le ha pasado el cuero a Ramón que ha rematado alto. Y ya para acabar, el Uni nos ha dado un buen susto en el minuto 43 cuando, tras un corner ejecutado por Tomás desde la izquierda, ha habido un cabezazo cruzado que ha salido fuera por poco ante la mirada impotente de Cuesta.
Así acababa este primer tiempo en el que, tras su gol, el Atlético Baleares se estaba dedicando a mantener su puerta a cero complementándolo con rápidos contragolpes. El Uni, por su parte, sin ideas, dominaba y había estrellado un balón en la madera.
Algo ha pasado con Vidal Araujo en el descanso. Se ha pasado toda la segunda parte machacando al Atlético Baleares hasta llegar a la cúspide de su persecución con la repetición del penalti tan bien repelido por Cuesta.
El Uni, en el segundo tiempo, ha jugado casi permanentemente en la mitad de campo balearica y eso, a la larga, trae malas consecuencias. Pronto, en el minuto 47, Xose ha disparado desviado desde la derecha del ataque local.
Vidal Araujo ya ha empezado su festival mostrando dos amarillas en los primeros cuatro minutos. Una de ellas, incomprensible, a Lucas por tirarse al suelo tras ver que no llegaba a la pelota dentro del área. Minutos más tarde, una jugada idéntica en el área blanquiazul no ha merecido tarjeta para el atacante asturiano.
El Atlético Baleares hubiera podido dejar la eliminatoria sentenciada si un remate desde la altura del punto de penalti de Ramón en el minuto 55 no hubiera sido despejado a corner por Chema en una intervención prodigiosa. El balón, procedente de un rebote tras una falta lanzada por Isma, parecía que entraba pero la manopla del guardameta astur ha hecho el milagro para el Uni.
Cazorla ha empezado con sus cambios en el minuto 60 al retirar del campo a Fuentes y dar entrada a Santos. Esto ha motivado que Lucas se colocara en la banda derecha (con lo que queda totalmente inutilizado) y que Santos se situara en punta delante de Ramón.
El juego continuaba con un dominio total del Universidad debido más al repliegue balearico que al juego de los asturianos. En el minuto 63, Tomás lo ha intentado con un disparo desde la frontal que se ha ido alto. Javi López, oscuro ya que estaba muy concentrado en las labores defensivas, ha disparado con mucha intención en el minuto 65 buscando el bote del esférico delante del portero pero Chema no se ha dejado sorprender y ha parado el balón.
Y llegamos al minuto 66 y con ello al cambio que, para mí, ha desquiciado a nuestro equipo. Cazorla, haciendo filigranas para no sacar a Herráiz (que era lo lógico), ha retirado a Lucas para que Prior saltara al césped. Con este cambio, Ramón se ha tenido que colocar ¡¡en la derecha¡¡ mientras que Prior se colocaba en el círculo central por su sector derecho y Javi López se colocaba algo adelantado para poder enlazar, si se podía, con Santos. Tras este cambio, disparatado para mí, el Atlético Baleares ha desparecido del campo en ataque: sólo una falta lanzada por Isma alta en el minuto 69 hasta el final del partido; sólo eso ha hecho el cuadro blanquiazul en la última media hora de juego. No es que el Uni haya hecho tampoco gran cosa hasta la jugada de la expulsión pero dominaba y jugaba todo el tiempo en nuestra mitad de campo.
Ya había pasado mucho tiempo y Vidal Araujo (que estaba cosiendo a faltas a los baleares) tenía que culminar su show. Estamos en el minuto 77. Una jugada de ataque local llevada por la derecha acaba con un centro hacia el segundo palo donde Rubio agarra y derriba a un delantero local para evitar su remate. Vidal, raudo y veloz, pita penalti y le muestra a Rubio la segunda tarjeta amarilla. Ya tenemos al Atlético Baleares con diez y un penalti en contra.
Tomás lanza el penalti con fuerza pero Cuesta, extraordinario, se estira hacia su derecha para repeler el cuero. Vidal Araujo, henchido de ego y de soberbia, pita que hay que repetir porque Prior ha entrado antes en el área. Los balearicos presentes en San Gregorio, indignados y furiosos, se llevaban las manos a la cabeza ante tamaña tropelía. Vidal Araujo en estado puro, quitándose la careta. Con un par. Otro del nutrido grupo de los que YO HAGO LO QUE ME DA LA GANA. Tras las lógicas protestas, varios jugadores balearicos a los que no he podido identificar han visto la amarilla.
A la segunda, Tomás, lanzando el balón por el centro, ha superado a Cuesta. Empate a uno y cerca de 15 minutos por jugarse. La cosa se ponía muy fea.
En el minuto 81, Cazorla quita a Isma para que Óscar entre en su lugar. El zurdo se ha colocado en el lateral derecho tapando el lugar dejado por Rubio.
El Uni, a pesar de sus limitaciones, se ha lanzado a un ataque desesperado buscando la victoria. Y ha estado a un pelo de conseguirla.
Tras dos disparos desviados, uno de Xose en el minuto 83 y otro de Tomás en el minuto 85, ha llegado la ocasión del partido para los discípulos de Pulgar. Estábamos en el minuto 90 cuando tras lanzarse una falta desde el lateral del área por la derecha, el balón ha quedado muerto en el área tras unos rebotes y un atacante ha disparado con furia yéndose el balón a estrellar en el larguero. Los lamentos de los jugadores locales y de los pocos aficionados ovetenses se han dejado oír en San Gregorio. Por su parte, los balearicos exhalaban al unísono un sonoro bufido de alivio.
Tras cuatro minutos exactos de prolongación, el impresentable de Vidal Araujo ha pitado el final del choque entre las iras de los aficionados mallorquines que, con más razón que un santo, le han echado en cara su desfachatez en la repetición del penalti.
Buen resultado para el Atlético Baleares. El domingo próximo, a partir de las doce del mediodía, el Estadio Balear tiene que ser una olla a presión, un infierno para los universitarios. Allí estaré yo, en el Estadio Balear, para luego contar aquí el pase del Atlético Baleares a la segunda eliminatoria. Que ningún balearico que lea esto lo dude ni un solo momento.