11 de junio de 2005.
Ayer noche, en el restaurante Sa Gírgola, tuvo lugar una cena a la que asistieron miembros de la Penya del club. Yo asistí acompañado de mi compañera Margarita. Fue una cena muy agradable, con buena comida, buena bebida y, sobretodo, mejor compañía. Todos balearicos a matar. Se habló, como es natural, monográficamente sobre el Atlético Baleares. Se comentó la actualidad del club en estos momentos tan importantes para su futuro, de los fichajes, del asunto del césped artificial, del fútbol base, de la próxima temporada en Preferente, de la historia del club, anécdotas, ..... Todo ello reflejo de la grandeza de esta bendita institución que es el Club Deportivo Atlético Baleares. Pero una cosa se notaba por encima de todo: la ilusión ante la esperanza de un porvenir mejor para el club. La llegada de Damià Estelrich ha hecho aparecer esta luz en el negro horizonte blanquiazul. Ojalá que esta luz no se apague.
Ayer noche, en el restaurante Sa Gírgola, tuvo lugar una cena a la que asistieron miembros de la Penya del club. Yo asistí acompañado de mi compañera Margarita. Fue una cena muy agradable, con buena comida, buena bebida y, sobretodo, mejor compañía. Todos balearicos a matar. Se habló, como es natural, monográficamente sobre el Atlético Baleares. Se comentó la actualidad del club en estos momentos tan importantes para su futuro, de los fichajes, del asunto del césped artificial, del fútbol base, de la próxima temporada en Preferente, de la historia del club, anécdotas, ..... Todo ello reflejo de la grandeza de esta bendita institución que es el Club Deportivo Atlético Baleares. Pero una cosa se notaba por encima de todo: la ilusión ante la esperanza de un porvenir mejor para el club. La llegada de Damià Estelrich ha hecho aparecer esta luz en el negro horizonte blanquiazul. Ojalá que esta luz no se apague.