LIGA REGIONAL PREFERENTE. JORNADA 4.
ESTADIO BALEAR: 300 espectadores.
ATLÉTICO BALEARES-ALCUDIA 3-2
ATLÉTICO BALEARES: Marcos Blázquez, Chema Expósito, Luc Beguide, Xisco Sánchez, Javier Cano, Miguel Taylor (Joan Gual), Nicolás Guzmán, Agustín Nájera, José Padilla (Fidel Benítez), Lucas Pou (Víctor Sánchez) y Sergio Nevado (Juan Martín "Rubio"). SUPLENTES: Raúl Reus (ps).
ALCUDIA: Stoikov, Joaquín, Rafa García, Rayó (Capellà), Gaspar, Reynés, Alex, Felipe (Mulet), Joel (Salas), Melero y Jordi. SUPLENTES: Campins (ps) y Xumi.
ÁRBITRO: Reus Vidal, auxiliado por Morales y Delzart.
AMARILLAS: Cano, Nájera, Taylor, Reynés, Rayó, Melero, Gaspar y Capellà.
ROJAS: Luc Beguide y Jordi.
GOLES: 1 - 0: Nevado (9 min.); 1 - 1: Joel (38 min.); 2 - 1: Padilla (53 min.); 3 - 1: Lucas (p) (63 min.); 3 - 2: Reynés (76 min.)
MARCOS NOS LOS QUITÓ, MARCOS NOS LOS DIO
El partido que se vivió ayer tarde en el Estadio Balear fue de esos que se suelen llamar "no aptos para cardíacos". Hubo de todo: goles, expulsiones, penaltis y, sobre todo, emoción, mucha emoción. El Atlético Baleares se presentaba ante su afición tras su especialmente dolorosa derrota en Selva y necesitado imperiosamente de los tres puntos en juego. Enfrente tenía a uno de los gallitos de la categoría que también tenía gran necesidad de puntuar tras su derrota en casa de la jornada anterior. Estos principios de temporada son dados a resultados sorprendentes y la posibilidad de un traspié en casa se presentaba como un negro nubarrón que turbaba el sosiego del aficionado blanquiazul.
La asistencia de espectadores fue ligeramente inferior a la de anteriores jornadas dada la inestabilidad del tiempo atmosférico. A pesar de ello, no estuvo del todo mal la afluencia de público. Se entregó a la entrada el número 3 del Full Blanc-i-Blau, que fue un auténtico éxito. También se ofrecían caramelos a la entrada al estadio.
Entrando ya en materia hay que señalar que el Atlético Baleares jugó ayer mucho mejor que en jornadas anteriores, con más agresividad y con más ansia de victoria. Ya hemos dicho aquí que este equipo irá a más conforme vayan transcurriendo las jornadas y si las lesiones nos respetan seremos los campeones, sufriendo pero campeones. Los primeros 20 minutos fueron de dominio blanquiazul con un Agustín Nájera portentoso dominando a sus anchas el centro del campo. Fruto de esa agresividad fue el primer gol balearico. Lucas presiona al portero visitante y logra arrebatarle el esférico tras lo cual centra al área pequeña para que Nevado (que venía apurado por un defensa) lograra introducir el balón en la portería. Gran alegría en la sufrida afición blanquiazul. Tras el gol, las cosas siguieron igual aunque poco a poco la presión de los locales fue bajando y el Alcudia fue adelantando líneas dando la impresión de ser un buen equipo. En estas estábamos cuando Joel, demasiado suelto, no se lo pensó dos veces y desde unos 25 metros lanzó un potente disparo que botó en el suelo justo antes de que Marcos pudiera detenerlo. El meta local hubiera podido hacer algo más aunque es cierto que el balón botó y cambió su trayectoria. Jarro de agua fría para los locales. Con esto se llega al descanso.
En la segunda parte, el Atlético Baleares salió enrabietado buscando la victoria y como fruto de su acoso llegó el segundo gol. Un auténtico golazo firmado por Padilla tras un pase muy bueno de Lucas. El carrilero izquierdo penetró por el pico del área y no se lo pensó dos veces largando un disparo potente y cruzado al segundo palo ante el que nada pudo hacer Stoikov. Eran los mejores minutos del cuadro de la Vía de Cintura que dominaba el partido y creaba mucho peligro con un Lucas extraordinario y un Padilla que ayer se corrió la maratón por la banda izquierda. Agus y Nico ponían el control y la distribución y Xisco Sánchez y Luc Beguide se mostraban inexpugnables en todo momento. Por cierto, Luc estrenó titularidad y su rendimiento fue correcto aunque fuera expulsado en una jugada en la que no podía hacer otra cosa si quería evitar el gol rival. En plena avalancha balearica llegó el penalti, clarísimo, que propició el tercer gol. Lucas o Rubio (ahora no recuerdo bien) penetró por el lado izquierdo del área del Alcudia y fue agarrado por un defensa. El penalti lo lanzó Lucas poniendo el tres a uno en el marcador. Parecía que la tranquilidad sería la nota dominante hasta el final del partido pero no fue así. El Alcudia no se resignó a perder el partido y buscó la portería blanquiazul. Los locales, en vez de dormir el partido, respondían con la misma moneda y el partido estaba lleno de emoción. En esto se produjo la jugada de la expulsión de Luc Beguide al derribar a un rival que se marchaba solo hacia el marco. Nos quedábamos con diez y faltaban veinte minutos. La falta la ejecuta Reynés y marca por el palo del portero un golazo aunque Marcos hubiera podido hacer algo más. De aquí al final el partido fue de infarto: el Alcudia se desmelenaba buscando el empate y el Baleares le respondía con peligrosísimos contragolpes que no acabaron en gol por poco. En una jugada violenta Jordi fue expulsado por una dura entrada. Nico tuvo que retirarse lesionado y parece que tiene para varias semanas fuera de juego aunque hay que esperar a que haya confirmación oficial. Cuando se llegaba al minutos 92 se produce la jugada del partido: Fidel agarra tontamente a un atacante y el árbitro pita penalti. Desesperación en la grada. Los tres puntos podían quedarse en uno. Pero no. Marcos no se movió ante la paradiña del lanzador y paró el penalti en una intervención prodigiosa. Estallido de felicidad entre los balearicos y gritos de Marcos, Marcos. Tras esto no hubo tiempo para más y el árbitro pitó el final.
En resumen, un buen partido que confirmó que este Atlético Baleares quiere ganar. Eso es importante porque tras la derrota de Selva el fantasma de la desconfianza ha quedado eliminado.
Esto fue todo lo que pasó ayer en el Estadio Balear.
Hasta otra. Salud.
Javier.