LIGA REGIONAL PREFERENTE. JORNADA 23
MUNICIPAL DE ALCUDIA: 300 espectadores.
ALCUDIA-ATLÉTICO BALEARES: 0-0
ALCUDIA: Balti, Rafa, José Andrés, Gaspar, José, Reynés, Melero, Arjona, Joel, Jordi y Capellà (Alex).
ATLÉTICO BALEARES: Marcos Blázquez, Víctor Sánchez, Javier Cano, Txema Expósito, Miquel Àngel Campins, Joan Gual (Martín, min. 93), Nicolás Guzmán, Joan Carles Vicens, Juan Martín "Rubio", Sergio Nevado (Bordoy, min. 86) y Lucas Pou. SUPLENTES: Raú Reus (ps), Luc Beguide.
ÁRBITRO: Voltes Casado.
AMARILLAS: Gaspar, Reynés, Joel, Jordi; Vicens, Nico, Bordoy, Marcos.
UN ATLÉTICO BALEARES PLAGADO DE BAJAS LOGRA UN EMPATE MUY TRABAJADO
Un gran Marcos impide la victoria del cuadro local
Era el de ayer un partido en el que, de haber perdido, hubiéramos podido dar esperanzas al rival de habernos arrebatado la primera posición con el paso de las jornadas. Pero, no. Ayer nuestro querido Atlético Baleares dejó la Liga sentenciada, si no lo estaba ya, con un empate que mantiene al Alcudia a once puntos tras haber transcurrido una jornada más. Con este empate de ayer acumulamos 54 puntos tras un principio de segunda vuelta calcado al de la primera: cuatro partidos disputados con dos victorias, un empate y una derrota.
El día estaba gris y el frío era intenso en el Municipal de Alcudia. Los abrigos, gorros y bufandas eran las prendas de vestir predominantes entre la concurrencia. Se veía alguna que otra bufanda de la Penya Atlètica. El precio de la entrada era de diez euros. El estado del terreno de juego era excelente y las dimensiones del rectángulo suficientes para poder ver un buen partido de fútbol entre los dos primeros clasificados. Si hacemos un poco de memoria recordaremos lo mucho que nos costó derrotar al Alcudia en el partido de la primera vuelta tras aquel penalti atajado por Marcos en el último suspiro (3-2). En nuestra anterior visita a este campo (jornada primera de la temporada 2003-04) habíamos empatado a uno merced a un gol marcado en las postrimerías del encuentro.
Antonio Amor se vio precisado a echar mano del juvenil para poder completar la convocatoria. La causa era la plaga de bajas que asola a nuestra plantilla. En total eran siete los jugadores no disponibles, a saber: Xisco Sánchez, Óscar Jiménez, Fidel Benítez, Miguel Taylor, Agustín Nájera, Daniel Caro y Jörg Reeb. Pese a ello, Amor pudo presentar una alineación bastante apañada y que mostraba el siguiente reparto de posiciones: Marcos en la portería, en la defensa estaban Víctor en el lateral derecho, Cano en el izquierdo y Txema y Campins en el eje. El centro del campo presentaba a Gual (el torero del balón) por la derecha, Rubio por la izquierda y el centro de la medular se la repartían entre Nico y Vicens, ya en el ataque se alineaban los dos killers cuyos solos nombres ponen a temblar a las defensas contrarias: Nevado y el gran Lucas Pou.
Como se habrá podido comprobar, la alineación titular contaba con la inclusión de Víctor en el lateral derecho como novedad más destacable. El partido que hizo el polivalente jugador fue excelente siendo una vez más uno de los mejores del equipo. También merece mención la colocación de Rubio (habitual lateral derecho) en el volante izquierdo.
Si un rasgo tuvo el choque disputado ayer fue la gran lucha, el gran esfuerzo que hicieron los jugadores de ambos equipos. El primer tiempo fue igualadísimo. Nuestro equipo era el que intentaba atacar y el Alcudia se defendía con muchísimo orden y sin perder la posición en ningún momento. De ello se encargaba el portero, Balti, quien a base de gritos mantenía a raya a su defensa impidiendo que se adelantaran bajo ningún concepto. Cuando la pelota le llegaba a Vicens nuestro juego ganaba en profundidad y peligrosidad. Pero no fue hasta el minuto 15 que no se registró el primer disparo entre los tres palos: en una gran jugada individual el volante derecho del Alcudia mandó un peligrosísimo lanzamiento raso que fue bien atajado por un excelente Marcos. Nuestro Atlético Baleares no quería ser menos y diez minutos más tarde dio la réplica con un gran tiro de Vicens desde la frontal de área tras una excelente y eléctrica jugada de Lucas por la izquierda de nuestro ataque en la que se marchó de dos rivales. El rubio delantero estaba muy activo y prueba de ello es que tres minutos más tarde (en el 28) aprovechó un rechace de cabeza de un defensor para rematar en posición forzada por encima de Balti aunque el árbitro acabó señalando un inexistente fuera de juego. El Alcudia, por su parte, se mostraba como un equipo bien plantado en el campo derrochando en todo momento unas grandes cantidades de energía. Nuestra banda derecha era la parte preferida del cuadro local para atacar debido quizá a las pocas aptitudes de Gual para la defensa. Tanto Víctor como Campins y Txema tuvieron que estar muy atentos para atajar cualquier intento de penetración de los atacantes rivales por ese flanco derecho. Precisamente fue por el lado izquierdo del ataque local por donde se gestó la siguiente jugada de peligro: en el minuto 34, Marcos se ve en la necesidad de realizar una gran intervención para atajar un fuerte disparo cruzado. Estábamos en una fase en la que el Alcudia empezaba a imponer su ley y conforme se acercaba el final del primer tiempo se incrementaba la sensación de peligro aunque sin ser algo apabullante. El juego entró en un fase brusca con muchas faltas en el centro del campo por parte de ambos equipos. El partido corría el riesgo de escaparse de las manos al colegiado pero éste, que estuvo perfecto y no influyó para nada en el resultado, supo cortarlo enseñando tres tarjetas amarillas en tres minutos (los que van desde el 36 al 39): empezó enseñándosela a Vicens por una entrada en la que impidió el contraataque local, dos minutos más tarde se la mostró a Gaspar y al minuto siguiente a Nico por una entrada con la suela por delante en el centro del campo. Aquí se acabaron las brusquedades. El Alcudia apretaba y en el minuto 40 se produce un mal despeje de Campins de cabeza que deja el balón muerto en la frontal del área para que un atacante chute desviado. Dos minutos más tarde de nuevo Marcos se vio precisado a intervenir para atajar un lanzamiento fuerte pero demasiado lejano. El volante derecho del Alcudia se mostraba como un jugador peligrosísimo con internadas en diagonal de derecha hacia el centro en las que se mostraba como un atacante muy rápido. Precisamente, en el minuto 43 remató desviado tras una gran jugada individual. Vista la creciente peligrosidad del cuadro local, el pitido final del árbitro dando por concluido este primer tiempo fue muy bien recibido por los aficionados balearicos desplazados a Alcudia. En resumen, un primer tiempo con un Alcudia bien replegado saliendo con peligro a la contra y un Atlético Baleares que intentaba imponer su mejor calidad técnica aunque sin crear peligro.
Los primeros 22 minutos de la segunda parte fueron los mejores de nuestro equipo. Fueron minutos de gran intensidad, de anticipación en todas las jugadas y de mayor dominio territorial. Pero, como viene pasando muy habitualmente a lo largo de esta temporada, esta fase de mejor juego sólo duró los 22 minutos citados. El Alcudia tuvo que recurrir a la brusquedad y lo hizo centrándose en nuestros dos puntas: en el minuto 57 Lucas se tuvo que retirar a la banda para ser atendido al sangrar por la nariz tras un codazo y en el 65 le tocó el turno a Nevado que cayó al suelo tras una dura entrada que mereció la amarilla para el rival. El partido hubiera podido cambiar radicalmente a nuestro favor si Vicens hubiera acertado en un disparo desde dentro del área tras un pase de Nico. Fue una ocasión clarísima y el pequeño pero habilidoso mediocampista se llevó las manos a la cabeza tras su fallido remate. Ya antes el Atlético Baleares había llevado el peligro a la meta de Balti primero en un lanzamiento directo de falta por parte de Cano que salió ligeramente alto (minuto 47) y más tarde en un lanzamiento alto de Nico desde la frontal del área. Eran minutos en los que Nico y Vicens se erigieron en protagonistas junto con un ambicioso Cano por su banda izquierda. También Gual y Rubio, cada uno por su banda, se mostraban incisivos y el partido parecía que se iba a decantar de nuestro lado. Pero todo se esfumó tras nuestro último coletazo: fue en el minuto 67 cuando comienza una gran jugada de todo nuestro equipo desde la defensa hasta el ataque por nuestro lado derecho; el balón acaba llegándole a Rubio que se interna con gran potencia y llega hasta la línea de fondo tras lo que centra al área pequeña y Nevado está a punto de marcar pero el defensa se le anticipa ligeramente y de cabeza manda el esférico a saque de esquina. Aquí, como decía, se acabó todo y empezó el sufrimiento. Vicens desapareció del partido y todo nuestro equipo se centró en luchar y dejarse la piel en el campo para salvar un punto. Este dominio del Alcudia fue básicamente territorial. Se pasó a jugar en nuestra mitad de campo y la presión era constante. La mejor ocasión local ocurrió en el minuto 70 en el que un atacante local disparó en inmejorable posición y la pelota, incomprensiblemente salió rebotada a saque de esquina tras ser rechazada por un defensor. Los aficionados locales no se lo creían y el clamor era ensordecedor tras tan clara ocasión. Sin embargo, nuestro equipo tiene jugadores peligrosos y en el minuto 85 era Lucas quien arrancaba desde nuestro medio campo y ya se ponía a velocidad de crucero con dirección al área rival cuando fue entrado por detrás por un jugador rival. La acción fue castigada con tarjeta amarilla aunque el color de la cartulina hubiera podido ser más oscuro. Amor dio descanso a Nevado en el minuto 86 dando entrada a uno de los dos juveniles que debutaron ayer, Bordoy. El chico entró con muchísimas ganas, tantas que dos minutos más tarde recibía tarjeta amarilla por una entrada brusca. El último susto mayúsculo de la tarde nos lo llevamos en el minuto 89 cuando Marcos hizo el paradón del partido al despejar a saque de esquina un peligrosísimo remate picado de cabeza que buscaba la base del palo derecho de nuestra portería. La afición local se quedó boquiabierta ante la sensacional estirada de nuestro guardameta. Precisamente fue Marcos el último amonestado de nuestro equipo en el minuto 92 por perder tiempo. Ya a punto de acabar se produjo la entrada en el campo de otro juvenil, Martín quien sustituyó a un agotado Gual.
Así acabó el partido, con los nuestros exhaustos tras un partido luchado de principio a fin y en el que el Alcudia hizo un buen partido especialmente en los últimos 20 minutos del encuentro. Entre los miembros de la Penya Atlètica desplazados a Alcudia se comentaba que el resultado era bueno y que bien mirado, teniendo en cuenta todos los condicionantes que he citado al principio, el empate era un buen marcador.
Pues nada, balearicos, a estar contentos porque los muchachos se dejaron la piel y no podemos ponerles ningún pero. Por cierto, ¡qué sensacional partido hizo Marcos Blázquez!
Salud.
Javier.
MUNICIPAL DE ALCUDIA: 300 espectadores.
ALCUDIA-ATLÉTICO BALEARES: 0-0
ALCUDIA: Balti, Rafa, José Andrés, Gaspar, José, Reynés, Melero, Arjona, Joel, Jordi y Capellà (Alex).
ATLÉTICO BALEARES: Marcos Blázquez, Víctor Sánchez, Javier Cano, Txema Expósito, Miquel Àngel Campins, Joan Gual (Martín, min. 93), Nicolás Guzmán, Joan Carles Vicens, Juan Martín "Rubio", Sergio Nevado (Bordoy, min. 86) y Lucas Pou. SUPLENTES: Raú Reus (ps), Luc Beguide.
ÁRBITRO: Voltes Casado.
AMARILLAS: Gaspar, Reynés, Joel, Jordi; Vicens, Nico, Bordoy, Marcos.
UN ATLÉTICO BALEARES PLAGADO DE BAJAS LOGRA UN EMPATE MUY TRABAJADO
Un gran Marcos impide la victoria del cuadro local
Era el de ayer un partido en el que, de haber perdido, hubiéramos podido dar esperanzas al rival de habernos arrebatado la primera posición con el paso de las jornadas. Pero, no. Ayer nuestro querido Atlético Baleares dejó la Liga sentenciada, si no lo estaba ya, con un empate que mantiene al Alcudia a once puntos tras haber transcurrido una jornada más. Con este empate de ayer acumulamos 54 puntos tras un principio de segunda vuelta calcado al de la primera: cuatro partidos disputados con dos victorias, un empate y una derrota.
El día estaba gris y el frío era intenso en el Municipal de Alcudia. Los abrigos, gorros y bufandas eran las prendas de vestir predominantes entre la concurrencia. Se veía alguna que otra bufanda de la Penya Atlètica. El precio de la entrada era de diez euros. El estado del terreno de juego era excelente y las dimensiones del rectángulo suficientes para poder ver un buen partido de fútbol entre los dos primeros clasificados. Si hacemos un poco de memoria recordaremos lo mucho que nos costó derrotar al Alcudia en el partido de la primera vuelta tras aquel penalti atajado por Marcos en el último suspiro (3-2). En nuestra anterior visita a este campo (jornada primera de la temporada 2003-04) habíamos empatado a uno merced a un gol marcado en las postrimerías del encuentro.
Antonio Amor se vio precisado a echar mano del juvenil para poder completar la convocatoria. La causa era la plaga de bajas que asola a nuestra plantilla. En total eran siete los jugadores no disponibles, a saber: Xisco Sánchez, Óscar Jiménez, Fidel Benítez, Miguel Taylor, Agustín Nájera, Daniel Caro y Jörg Reeb. Pese a ello, Amor pudo presentar una alineación bastante apañada y que mostraba el siguiente reparto de posiciones: Marcos en la portería, en la defensa estaban Víctor en el lateral derecho, Cano en el izquierdo y Txema y Campins en el eje. El centro del campo presentaba a Gual (el torero del balón) por la derecha, Rubio por la izquierda y el centro de la medular se la repartían entre Nico y Vicens, ya en el ataque se alineaban los dos killers cuyos solos nombres ponen a temblar a las defensas contrarias: Nevado y el gran Lucas Pou.
Como se habrá podido comprobar, la alineación titular contaba con la inclusión de Víctor en el lateral derecho como novedad más destacable. El partido que hizo el polivalente jugador fue excelente siendo una vez más uno de los mejores del equipo. También merece mención la colocación de Rubio (habitual lateral derecho) en el volante izquierdo.
Si un rasgo tuvo el choque disputado ayer fue la gran lucha, el gran esfuerzo que hicieron los jugadores de ambos equipos. El primer tiempo fue igualadísimo. Nuestro equipo era el que intentaba atacar y el Alcudia se defendía con muchísimo orden y sin perder la posición en ningún momento. De ello se encargaba el portero, Balti, quien a base de gritos mantenía a raya a su defensa impidiendo que se adelantaran bajo ningún concepto. Cuando la pelota le llegaba a Vicens nuestro juego ganaba en profundidad y peligrosidad. Pero no fue hasta el minuto 15 que no se registró el primer disparo entre los tres palos: en una gran jugada individual el volante derecho del Alcudia mandó un peligrosísimo lanzamiento raso que fue bien atajado por un excelente Marcos. Nuestro Atlético Baleares no quería ser menos y diez minutos más tarde dio la réplica con un gran tiro de Vicens desde la frontal de área tras una excelente y eléctrica jugada de Lucas por la izquierda de nuestro ataque en la que se marchó de dos rivales. El rubio delantero estaba muy activo y prueba de ello es que tres minutos más tarde (en el 28) aprovechó un rechace de cabeza de un defensor para rematar en posición forzada por encima de Balti aunque el árbitro acabó señalando un inexistente fuera de juego. El Alcudia, por su parte, se mostraba como un equipo bien plantado en el campo derrochando en todo momento unas grandes cantidades de energía. Nuestra banda derecha era la parte preferida del cuadro local para atacar debido quizá a las pocas aptitudes de Gual para la defensa. Tanto Víctor como Campins y Txema tuvieron que estar muy atentos para atajar cualquier intento de penetración de los atacantes rivales por ese flanco derecho. Precisamente fue por el lado izquierdo del ataque local por donde se gestó la siguiente jugada de peligro: en el minuto 34, Marcos se ve en la necesidad de realizar una gran intervención para atajar un fuerte disparo cruzado. Estábamos en una fase en la que el Alcudia empezaba a imponer su ley y conforme se acercaba el final del primer tiempo se incrementaba la sensación de peligro aunque sin ser algo apabullante. El juego entró en un fase brusca con muchas faltas en el centro del campo por parte de ambos equipos. El partido corría el riesgo de escaparse de las manos al colegiado pero éste, que estuvo perfecto y no influyó para nada en el resultado, supo cortarlo enseñando tres tarjetas amarillas en tres minutos (los que van desde el 36 al 39): empezó enseñándosela a Vicens por una entrada en la que impidió el contraataque local, dos minutos más tarde se la mostró a Gaspar y al minuto siguiente a Nico por una entrada con la suela por delante en el centro del campo. Aquí se acabaron las brusquedades. El Alcudia apretaba y en el minuto 40 se produce un mal despeje de Campins de cabeza que deja el balón muerto en la frontal del área para que un atacante chute desviado. Dos minutos más tarde de nuevo Marcos se vio precisado a intervenir para atajar un lanzamiento fuerte pero demasiado lejano. El volante derecho del Alcudia se mostraba como un jugador peligrosísimo con internadas en diagonal de derecha hacia el centro en las que se mostraba como un atacante muy rápido. Precisamente, en el minuto 43 remató desviado tras una gran jugada individual. Vista la creciente peligrosidad del cuadro local, el pitido final del árbitro dando por concluido este primer tiempo fue muy bien recibido por los aficionados balearicos desplazados a Alcudia. En resumen, un primer tiempo con un Alcudia bien replegado saliendo con peligro a la contra y un Atlético Baleares que intentaba imponer su mejor calidad técnica aunque sin crear peligro.
Los primeros 22 minutos de la segunda parte fueron los mejores de nuestro equipo. Fueron minutos de gran intensidad, de anticipación en todas las jugadas y de mayor dominio territorial. Pero, como viene pasando muy habitualmente a lo largo de esta temporada, esta fase de mejor juego sólo duró los 22 minutos citados. El Alcudia tuvo que recurrir a la brusquedad y lo hizo centrándose en nuestros dos puntas: en el minuto 57 Lucas se tuvo que retirar a la banda para ser atendido al sangrar por la nariz tras un codazo y en el 65 le tocó el turno a Nevado que cayó al suelo tras una dura entrada que mereció la amarilla para el rival. El partido hubiera podido cambiar radicalmente a nuestro favor si Vicens hubiera acertado en un disparo desde dentro del área tras un pase de Nico. Fue una ocasión clarísima y el pequeño pero habilidoso mediocampista se llevó las manos a la cabeza tras su fallido remate. Ya antes el Atlético Baleares había llevado el peligro a la meta de Balti primero en un lanzamiento directo de falta por parte de Cano que salió ligeramente alto (minuto 47) y más tarde en un lanzamiento alto de Nico desde la frontal del área. Eran minutos en los que Nico y Vicens se erigieron en protagonistas junto con un ambicioso Cano por su banda izquierda. También Gual y Rubio, cada uno por su banda, se mostraban incisivos y el partido parecía que se iba a decantar de nuestro lado. Pero todo se esfumó tras nuestro último coletazo: fue en el minuto 67 cuando comienza una gran jugada de todo nuestro equipo desde la defensa hasta el ataque por nuestro lado derecho; el balón acaba llegándole a Rubio que se interna con gran potencia y llega hasta la línea de fondo tras lo que centra al área pequeña y Nevado está a punto de marcar pero el defensa se le anticipa ligeramente y de cabeza manda el esférico a saque de esquina. Aquí, como decía, se acabó todo y empezó el sufrimiento. Vicens desapareció del partido y todo nuestro equipo se centró en luchar y dejarse la piel en el campo para salvar un punto. Este dominio del Alcudia fue básicamente territorial. Se pasó a jugar en nuestra mitad de campo y la presión era constante. La mejor ocasión local ocurrió en el minuto 70 en el que un atacante local disparó en inmejorable posición y la pelota, incomprensiblemente salió rebotada a saque de esquina tras ser rechazada por un defensor. Los aficionados locales no se lo creían y el clamor era ensordecedor tras tan clara ocasión. Sin embargo, nuestro equipo tiene jugadores peligrosos y en el minuto 85 era Lucas quien arrancaba desde nuestro medio campo y ya se ponía a velocidad de crucero con dirección al área rival cuando fue entrado por detrás por un jugador rival. La acción fue castigada con tarjeta amarilla aunque el color de la cartulina hubiera podido ser más oscuro. Amor dio descanso a Nevado en el minuto 86 dando entrada a uno de los dos juveniles que debutaron ayer, Bordoy. El chico entró con muchísimas ganas, tantas que dos minutos más tarde recibía tarjeta amarilla por una entrada brusca. El último susto mayúsculo de la tarde nos lo llevamos en el minuto 89 cuando Marcos hizo el paradón del partido al despejar a saque de esquina un peligrosísimo remate picado de cabeza que buscaba la base del palo derecho de nuestra portería. La afición local se quedó boquiabierta ante la sensacional estirada de nuestro guardameta. Precisamente fue Marcos el último amonestado de nuestro equipo en el minuto 92 por perder tiempo. Ya a punto de acabar se produjo la entrada en el campo de otro juvenil, Martín quien sustituyó a un agotado Gual.
Así acabó el partido, con los nuestros exhaustos tras un partido luchado de principio a fin y en el que el Alcudia hizo un buen partido especialmente en los últimos 20 minutos del encuentro. Entre los miembros de la Penya Atlètica desplazados a Alcudia se comentaba que el resultado era bueno y que bien mirado, teniendo en cuenta todos los condicionantes que he citado al principio, el empate era un buen marcador.
Pues nada, balearicos, a estar contentos porque los muchachos se dejaron la piel y no podemos ponerles ningún pero. Por cierto, ¡qué sensacional partido hizo Marcos Blázquez!
Salud.
Javier.