LIGA REGIONAL PREFERENTE. JORNADA 24
ESTADIO BALEAR: 400 espectadores.
ATLÉTICO BALEARES-PATRONATO: 2-0
ATLÉTICO BALEARES: Marcos Blázquez, Juan Martín "Rubio", Javier Cano, Chema Expósito, Miquel Àngel Campins, Joan Gual (Sergio Nevado, min. 50), Nicolás Guzmán (Xisco Sánchez, min. 83), Joan Carles Vicens, Agustín Nájera (Luc Beguide, min. 88), Víctor Sánchez (Jörg Reeb, min. 50) y Lucas Pou. SUPLENTES: Raúl Reus (ps).
PATRONATO: Sito, Oliver, Mascaró, Rubén, Nico, Toni, Bosch, Christian, Dani, Juanma y Tolo. SUPLENTES: Pedro, Paco, José y Oliva.
ÁRBITRO: García del Sol. Auxiliado por Negre y Caldentey.
AMARILLAS: Cano (min. 10), Amor (entr.) (min. 80), Xisco Sánchez (min. 90)
GOLES: 1-0: Nico (min. 28), 2-0: Gual (f) (min. 40).
EL ATLÉTICO BALEARES FULMINA AL PATRONATO CON DOS GOLAZOS
El Patronato no disparó entre los tres palos en todo el partido
Si acudíamos al cuadrante de resultados de esta campaña podíamos comprobar que el Patronato se presentaba esta mañana en el Estadio Balear con un registro flojísimo en sus compromisos disputados fuera de Es Portitxol. En concreto eran once los partidos jugados con una sola victoria (en campo del Murense) y diez derrotas. En dichos compromisos el cuadro de Es Molinar sólo había logrado marcar cuatro goles y había encajado la abultada cifra de veintisiete.
Esta mañana la climatología ha vuelto a sernos favorable y el tiempo era casi primaveral. A pesar de la poca categoría futbolística del equipo rival, la afición blanquiazul se ha congregado en número aceptable en las gradas del en un futuro a corto plazo reformado Estadio Balear. A la entrada al recinto ha sido repartido el número catorce del Full Blanc-i-Blau, bien recibido y elogiado por toda la concurrencia.
La enfermería blanquiazul se va vaciando y así hoy se ha producido la grata noticia del regreso a los terrenos de juego del coloso Xisco Sánchez. También, el alemán Reeb ha vuelto a vestirse de corto tras sus dos jornadas en blanco por un problema muscular. En cuanto al equipo visitante, presentaba en su alineación titular la presencia de dos jugadores que han vestido recientemente los históricos colores blanquiazules: el guardameta Sito y el delantero Pedro Bosch. El primero defendió nuestra portería en los últimos partidos de la temporada pasada en plena situación de crisis mientras que Bosch militó en nuestro juvenil y luego jugó algunos partidos con nuestro primer equipo en los primeros años de la presente década (recordamos ahora aquel gran gol desde casi el centro del campo al Ciudad de Murcia en la prórroga de una eliminatoria de la Copa Federación en el Estadio Balear en un partido nocturno).
La alineación titular que ha confeccionado Toni Amor ha presentado la novedad de la colocación de Víctor Sánchez en la demarcación de delantero centro. Ello ha motivado que el bravo Sergio Nevado quedara de principio en el banco de los suplentes. En suma, el dispositivo táctico ha sido el siguiente: Marcos en la portería; en el lateral derecho Rubio, en el izquierdo Cano; los centrales han sido Campins y Chema; el centro del campo se lo han repartido Gual por la derecha, Agus por la izquierda y en el eje han estado Nico y Vicens; en el ataque ha figurado el polivalente Víctor acompañando al gran Lucas Pou.
El partido ha tenido dos partes completamente diferentes: unos primeros cuarenta y cinco minutos en los que los jugadores blanquiazules han dominado totalmente el juego y han conseguido dos golazos impresionantes y una segunda mitad que ha invitado al bostezo reiteradamente.
El Atlético Baleares ha salido a liquidar el partido por la vía rápida frente a un Patronato que se mantenía con todos sus efectivos en su mitad de campo y con la línea de defensa colocada en la frontal del área. Ya en el primer minuto de juego ha sido Agus quien ha disparado de espaldas en posición forzada saliendo el balón por encima del larguero. El cuadro blanquiazul movía con paciencia la pelota intentando crear espacios en la tupida defensa rival. Había una gran acumulación de jugadores en la mitad de campo del Patronato y el movimiento de nuestros dos puntas era incesante para abrir vías de ataque. Nuestros laterales estaban muy adelantados y nuestros defensas centrales situados a la altura del círculo central. Tanta presión tenía que producir sus frutos y en el minuto cinco era Nico, que ha estado extraordinario durante todo el partido, quien asistía a Vicens para que disparara desde la frontal demasiado centrado sin problemas para Sito. Sin embargo, nuestros muchachos cometían algunas imprecisiones en las entregas y ello provocó que en el minuto seis se registrara el primer disparo del visitante que salió excesivamente alto. Cano se mostraba muy fogoso por su banda izquierda, tanto que el colegiado le mostró tarjeta amarilla por una entrada a Bosch en el minuto nueve. Un nuevo error en el pase (esta vez por parte de Cano al intentar asistir a Nico) produjo un nuevo disparo desviado del equipo rival. El juego local era aceptable a no ser por estas imprecisiones y, a pesar de que los minutos pasaban sin que los nuestros marcasen, la intranquilidad no apareció en ningún momento entre la afición local. Por la banda derecha se iba ajustando la conexión entre Gual y Rubio y la actividad de Vicens iba dotando a nuestro juego de mayor peligrosidad. Las combinaciones en paredes y pases cortos se iban haciendo cada vez más frecuentes y la defensa del Patronato se multiplicaba, sin vacilar a la hora de recurrir a la brusquedad, para tapar las incursiones balearicas. En el minuto dieciocho se produjo la primera gran ocasión local: el gran Lucas Pou recibió el balón de espaldas en la frontal del área, con una finta se marchó de su defensor y con su habitual rapidez se internó en el área por la derecha y lanzó un gran disparo cruzado que salió rozando el palo. El gol se veía venir y sólo era cuestión de esperar. No hubo que esperar mucho ya que en el minuto veintiocho se registró el primero de los dos golazos de la matinal. Todo comenzó con una falta en la parte izquierda del ataque ferreret que lanzó Agus. El esférico fue rechazado por un defensor llegándole a un atento Nico, situado a la altura del semicírculo del área grande. El bravo centrocampista no se lo pensó dos veces y tal como le venía la pelota la golpeó con gran violencia y precisión con la pierna derecha. El tremendo disparo, a media altura, se coló como un obús ante la inútil estirada de Sito. Exultante alegría la del estupendo jugador que se fue al banquillo a celebrar su maravilloso tanto. Por su parte, el respetable acogió con gran júbilo el tanto que abría el marcador. Las palmas comenzaron a sonar y los gritos de Atlètic, Atlètic salían de las gargantas de la afición balearica.
El ataque local estaba en plena efervescencia, los defensores del Patronato estaban totalmente superados y capeaban el temporal como podían. El vendaval provenía en gran parte de la banda derecha donde la pareja Rubio-Gual empezaba a carburar. En el minuto treinta era el volante derecho natural de Inca quien centraba desde el lateral del área para que Víctor, en una acción llena de belleza plástica, saltara con gran potencia y cabeceara al larguero desde el punto de penalti. Fue una auténtica lástima que tal remate no tuviera el premio del gol. Eran minutos de gran juego blanquiazul, con una circulación rápida del esférico a la que contribuía un excelente Vicens. Cinco minutos más tarde, el dúo citado volvía a hacer diabluras por la derecha y el centro al área pequeña no fue rematado por Lucas por muy poco. La afición se lo pasaba en grande y miraba complacida el transcurso del juego. En el minuto treinta y siete, un activo Lucas fue cazado por enésima vez. La acción mereció la amarilla para el infractor. La falta, a unos cinco metros de la frontal del área y centrada ligeramente a la izquierda, era cosa de Gual. El habilidoso volante lanzó y el balón golpeó en un rival que salió anticipadamente de la barrera. Nueva tarjeta amarilla. Y ahora, a la segunda, sí. Gual, acompañado por Agus, colocó con mimo la pelota sobre el piso. El público, sabedor de la portentosa maestría del torero del balón en los lanzamientos directos, esperaba ansioso. Y el gran Joan Gual no defraudó: su sensacional lanzamiento se coló por toda la escuadra ante la impotente mirada de Sito. El grito de gol atronó en la mañana y los pañuelos blancos aparecieron por doquier en las gradas ante tal golazo.
Estábamos todavía obnubilados tras el genial lanzamiento cuando el colegiado pitó el final del primer tiempo. Y con ello el final del partido. Digo lo del final del partido porque la segunda parte fue un puro trámite. Sin embargo, intentaremos narrar todo aquello digno de interés. Este período empezó con una gran intervención de Sito en respuesta a un gran remate de Lucas. Amor, con gran sensatez, dio entrada en el minuto cincuenta a Nevado y a Reeb en lugar de Gual y Víctor respectivamente. La entrada del alemán hizo que se colocara en el lugar que ocupaba Vicens quien se desplazó a la derecha a la posición dejada vacante por Gual. Corría el minuto cuarenta y nueve cuando en un lanzamiento de falta desde nuestra banda derecha ejecutado por Rubio se produjo un excelente remate de cabeza de Campins que se estrelló en el larguero. Y aquí se acabó el juego de ataque del Atlético Baleares hasta los minutos finales, en los que volvió a resurgir. Durante todos estos minutos, largos minutos, los espectadores hemos tenido que soportar y padecer el dominio territorial del Patronato, sin ningún peligro. Los nuestros se limitaban a contener dejando pasar los minutos. Unos excelentes Chema y Campins se bastaban y sobraban para taponar cualquier atisbo de ataque visitante. Fue media hora justa en la que no ocurrió nada y donde el espectador se aburría sin remisión. En el minuto ochenta nuestro entrenador fue amonestado con tarjeta amarilla por protestar tras unas claras manos de un jugador del Patronato que el árbitro no sancionó. Dos minutos más tarde fue un gris Agus quien lanzó alto desde la frontal del área. A continuación se produjo el ingreso en el terreno de juego de Xisco tras varias jornadas lesionado sustituyendo a Nico. Éste fue despedido con una cerrada ovación por su sensacional rendimiento la cual se prolongó para recibir al añorado Xisco. En el minuto ochenta y siete fue Lucas quien se internó en el área por la banda izquierda y, tras regatear al primer defensa que le salió al paso, el balón salió rebotado hacia Agus que remató ligeramente desviado. Un minuto después, tras haber estado calentando durante más de media hora, ha entrado en el campo el camerunés Luc Beguide en sustitución de Agus. Tras una nueva amarilla a Xisco por una dura entrada en el centro del campo, el partido ha acabado con una clara ocasión de Lucas precedida de un gran centro de Vicens desde la derecha. El cercano remate del rubio delantero ha sido desviado por Sito en una gran intervención.
Resumiendo, fácil victoria con lo que sumamos cincuenta y siete puntos. Ya falta menos para proclamarnos campeones. Habrá que empezar a mirar el calendario y hacer cálculos para pronosticar en qué jornada ascenderemos a Tercera División. Antes de retirarse a los vestuarios, los jugadores han aplaudido a la afición desde el centro del campo y han sido debidamente correspondidos. La jornada próxima nos espera la visita a Santa Ponça para enfrentarnos a uno de los mejores equipos de la categoría para quien esto escribe. Allí estaremos si Dios quiere para acompañar a nuestro Atlético Baleares.
Salud.
Javier.
ESTADIO BALEAR: 400 espectadores.
ATLÉTICO BALEARES-PATRONATO: 2-0
ATLÉTICO BALEARES: Marcos Blázquez, Juan Martín "Rubio", Javier Cano, Chema Expósito, Miquel Àngel Campins, Joan Gual (Sergio Nevado, min. 50), Nicolás Guzmán (Xisco Sánchez, min. 83), Joan Carles Vicens, Agustín Nájera (Luc Beguide, min. 88), Víctor Sánchez (Jörg Reeb, min. 50) y Lucas Pou. SUPLENTES: Raúl Reus (ps).
PATRONATO: Sito, Oliver, Mascaró, Rubén, Nico, Toni, Bosch, Christian, Dani, Juanma y Tolo. SUPLENTES: Pedro, Paco, José y Oliva.
ÁRBITRO: García del Sol. Auxiliado por Negre y Caldentey.
AMARILLAS: Cano (min. 10), Amor (entr.) (min. 80), Xisco Sánchez (min. 90)
GOLES: 1-0: Nico (min. 28), 2-0: Gual (f) (min. 40).
EL ATLÉTICO BALEARES FULMINA AL PATRONATO CON DOS GOLAZOS
El Patronato no disparó entre los tres palos en todo el partido
Si acudíamos al cuadrante de resultados de esta campaña podíamos comprobar que el Patronato se presentaba esta mañana en el Estadio Balear con un registro flojísimo en sus compromisos disputados fuera de Es Portitxol. En concreto eran once los partidos jugados con una sola victoria (en campo del Murense) y diez derrotas. En dichos compromisos el cuadro de Es Molinar sólo había logrado marcar cuatro goles y había encajado la abultada cifra de veintisiete.
Esta mañana la climatología ha vuelto a sernos favorable y el tiempo era casi primaveral. A pesar de la poca categoría futbolística del equipo rival, la afición blanquiazul se ha congregado en número aceptable en las gradas del en un futuro a corto plazo reformado Estadio Balear. A la entrada al recinto ha sido repartido el número catorce del Full Blanc-i-Blau, bien recibido y elogiado por toda la concurrencia.
La enfermería blanquiazul se va vaciando y así hoy se ha producido la grata noticia del regreso a los terrenos de juego del coloso Xisco Sánchez. También, el alemán Reeb ha vuelto a vestirse de corto tras sus dos jornadas en blanco por un problema muscular. En cuanto al equipo visitante, presentaba en su alineación titular la presencia de dos jugadores que han vestido recientemente los históricos colores blanquiazules: el guardameta Sito y el delantero Pedro Bosch. El primero defendió nuestra portería en los últimos partidos de la temporada pasada en plena situación de crisis mientras que Bosch militó en nuestro juvenil y luego jugó algunos partidos con nuestro primer equipo en los primeros años de la presente década (recordamos ahora aquel gran gol desde casi el centro del campo al Ciudad de Murcia en la prórroga de una eliminatoria de la Copa Federación en el Estadio Balear en un partido nocturno).
La alineación titular que ha confeccionado Toni Amor ha presentado la novedad de la colocación de Víctor Sánchez en la demarcación de delantero centro. Ello ha motivado que el bravo Sergio Nevado quedara de principio en el banco de los suplentes. En suma, el dispositivo táctico ha sido el siguiente: Marcos en la portería; en el lateral derecho Rubio, en el izquierdo Cano; los centrales han sido Campins y Chema; el centro del campo se lo han repartido Gual por la derecha, Agus por la izquierda y en el eje han estado Nico y Vicens; en el ataque ha figurado el polivalente Víctor acompañando al gran Lucas Pou.
El partido ha tenido dos partes completamente diferentes: unos primeros cuarenta y cinco minutos en los que los jugadores blanquiazules han dominado totalmente el juego y han conseguido dos golazos impresionantes y una segunda mitad que ha invitado al bostezo reiteradamente.
El Atlético Baleares ha salido a liquidar el partido por la vía rápida frente a un Patronato que se mantenía con todos sus efectivos en su mitad de campo y con la línea de defensa colocada en la frontal del área. Ya en el primer minuto de juego ha sido Agus quien ha disparado de espaldas en posición forzada saliendo el balón por encima del larguero. El cuadro blanquiazul movía con paciencia la pelota intentando crear espacios en la tupida defensa rival. Había una gran acumulación de jugadores en la mitad de campo del Patronato y el movimiento de nuestros dos puntas era incesante para abrir vías de ataque. Nuestros laterales estaban muy adelantados y nuestros defensas centrales situados a la altura del círculo central. Tanta presión tenía que producir sus frutos y en el minuto cinco era Nico, que ha estado extraordinario durante todo el partido, quien asistía a Vicens para que disparara desde la frontal demasiado centrado sin problemas para Sito. Sin embargo, nuestros muchachos cometían algunas imprecisiones en las entregas y ello provocó que en el minuto seis se registrara el primer disparo del visitante que salió excesivamente alto. Cano se mostraba muy fogoso por su banda izquierda, tanto que el colegiado le mostró tarjeta amarilla por una entrada a Bosch en el minuto nueve. Un nuevo error en el pase (esta vez por parte de Cano al intentar asistir a Nico) produjo un nuevo disparo desviado del equipo rival. El juego local era aceptable a no ser por estas imprecisiones y, a pesar de que los minutos pasaban sin que los nuestros marcasen, la intranquilidad no apareció en ningún momento entre la afición local. Por la banda derecha se iba ajustando la conexión entre Gual y Rubio y la actividad de Vicens iba dotando a nuestro juego de mayor peligrosidad. Las combinaciones en paredes y pases cortos se iban haciendo cada vez más frecuentes y la defensa del Patronato se multiplicaba, sin vacilar a la hora de recurrir a la brusquedad, para tapar las incursiones balearicas. En el minuto dieciocho se produjo la primera gran ocasión local: el gran Lucas Pou recibió el balón de espaldas en la frontal del área, con una finta se marchó de su defensor y con su habitual rapidez se internó en el área por la derecha y lanzó un gran disparo cruzado que salió rozando el palo. El gol se veía venir y sólo era cuestión de esperar. No hubo que esperar mucho ya que en el minuto veintiocho se registró el primero de los dos golazos de la matinal. Todo comenzó con una falta en la parte izquierda del ataque ferreret que lanzó Agus. El esférico fue rechazado por un defensor llegándole a un atento Nico, situado a la altura del semicírculo del área grande. El bravo centrocampista no se lo pensó dos veces y tal como le venía la pelota la golpeó con gran violencia y precisión con la pierna derecha. El tremendo disparo, a media altura, se coló como un obús ante la inútil estirada de Sito. Exultante alegría la del estupendo jugador que se fue al banquillo a celebrar su maravilloso tanto. Por su parte, el respetable acogió con gran júbilo el tanto que abría el marcador. Las palmas comenzaron a sonar y los gritos de Atlètic, Atlètic salían de las gargantas de la afición balearica.
El ataque local estaba en plena efervescencia, los defensores del Patronato estaban totalmente superados y capeaban el temporal como podían. El vendaval provenía en gran parte de la banda derecha donde la pareja Rubio-Gual empezaba a carburar. En el minuto treinta era el volante derecho natural de Inca quien centraba desde el lateral del área para que Víctor, en una acción llena de belleza plástica, saltara con gran potencia y cabeceara al larguero desde el punto de penalti. Fue una auténtica lástima que tal remate no tuviera el premio del gol. Eran minutos de gran juego blanquiazul, con una circulación rápida del esférico a la que contribuía un excelente Vicens. Cinco minutos más tarde, el dúo citado volvía a hacer diabluras por la derecha y el centro al área pequeña no fue rematado por Lucas por muy poco. La afición se lo pasaba en grande y miraba complacida el transcurso del juego. En el minuto treinta y siete, un activo Lucas fue cazado por enésima vez. La acción mereció la amarilla para el infractor. La falta, a unos cinco metros de la frontal del área y centrada ligeramente a la izquierda, era cosa de Gual. El habilidoso volante lanzó y el balón golpeó en un rival que salió anticipadamente de la barrera. Nueva tarjeta amarilla. Y ahora, a la segunda, sí. Gual, acompañado por Agus, colocó con mimo la pelota sobre el piso. El público, sabedor de la portentosa maestría del torero del balón en los lanzamientos directos, esperaba ansioso. Y el gran Joan Gual no defraudó: su sensacional lanzamiento se coló por toda la escuadra ante la impotente mirada de Sito. El grito de gol atronó en la mañana y los pañuelos blancos aparecieron por doquier en las gradas ante tal golazo.
Estábamos todavía obnubilados tras el genial lanzamiento cuando el colegiado pitó el final del primer tiempo. Y con ello el final del partido. Digo lo del final del partido porque la segunda parte fue un puro trámite. Sin embargo, intentaremos narrar todo aquello digno de interés. Este período empezó con una gran intervención de Sito en respuesta a un gran remate de Lucas. Amor, con gran sensatez, dio entrada en el minuto cincuenta a Nevado y a Reeb en lugar de Gual y Víctor respectivamente. La entrada del alemán hizo que se colocara en el lugar que ocupaba Vicens quien se desplazó a la derecha a la posición dejada vacante por Gual. Corría el minuto cuarenta y nueve cuando en un lanzamiento de falta desde nuestra banda derecha ejecutado por Rubio se produjo un excelente remate de cabeza de Campins que se estrelló en el larguero. Y aquí se acabó el juego de ataque del Atlético Baleares hasta los minutos finales, en los que volvió a resurgir. Durante todos estos minutos, largos minutos, los espectadores hemos tenido que soportar y padecer el dominio territorial del Patronato, sin ningún peligro. Los nuestros se limitaban a contener dejando pasar los minutos. Unos excelentes Chema y Campins se bastaban y sobraban para taponar cualquier atisbo de ataque visitante. Fue media hora justa en la que no ocurrió nada y donde el espectador se aburría sin remisión. En el minuto ochenta nuestro entrenador fue amonestado con tarjeta amarilla por protestar tras unas claras manos de un jugador del Patronato que el árbitro no sancionó. Dos minutos más tarde fue un gris Agus quien lanzó alto desde la frontal del área. A continuación se produjo el ingreso en el terreno de juego de Xisco tras varias jornadas lesionado sustituyendo a Nico. Éste fue despedido con una cerrada ovación por su sensacional rendimiento la cual se prolongó para recibir al añorado Xisco. En el minuto ochenta y siete fue Lucas quien se internó en el área por la banda izquierda y, tras regatear al primer defensa que le salió al paso, el balón salió rebotado hacia Agus que remató ligeramente desviado. Un minuto después, tras haber estado calentando durante más de media hora, ha entrado en el campo el camerunés Luc Beguide en sustitución de Agus. Tras una nueva amarilla a Xisco por una dura entrada en el centro del campo, el partido ha acabado con una clara ocasión de Lucas precedida de un gran centro de Vicens desde la derecha. El cercano remate del rubio delantero ha sido desviado por Sito en una gran intervención.
Resumiendo, fácil victoria con lo que sumamos cincuenta y siete puntos. Ya falta menos para proclamarnos campeones. Habrá que empezar a mirar el calendario y hacer cálculos para pronosticar en qué jornada ascenderemos a Tercera División. Antes de retirarse a los vestuarios, los jugadores han aplaudido a la afición desde el centro del campo y han sido debidamente correspondidos. La jornada próxima nos espera la visita a Santa Ponça para enfrentarnos a uno de los mejores equipos de la categoría para quien esto escribe. Allí estaremos si Dios quiere para acompañar a nuestro Atlético Baleares.
Salud.
Javier.